La obra de desagües pluviales en el sur de la ciudad de Córdoba entra en su etapa final y ya alcanza un 90% de avance, con impacto directo en más de 100 mil vecinos.
El proyecto, que se ejecuta de manera conjunta entre la Provincia y el municipio, tiene una inversión superior a los $4.900 millones y apunta a reducir anegamientos en sectores históricamente afectados por lluvias intensas.
Los trabajos se desarrollan sobre calles Madre Sacramento, Adoratrices y Santa María Micaela, donde ya se encuentra operativo el conducto principal.
En esta etapa, las tareas se concentran en obras complementarias como sumideros, cordón cuneta y pavimentación, claves para mejorar la captación y circulación del agua.

Además, se avanza en la mejora de la infraestructura vial, con calles que eran de tierra y ahora están siendo urbanizadas y ordenadas.
La intervención forma parte de un sistema más amplio que conecta con desagües existentes y busca dar una solución definitiva a los problemas de acumulación de agua en la zona sur.
Con más de 2 kilómetros de extensión, la obra apunta a transformar la calidad de vida de miles de vecinos y mejorar la seguridad urbana ante lluvias intensas.
