La Municipalidad de Córdoba clausuró de manera preventiva una veterinaria y una carnicería en barrio Alberdi por arrojar residuos en contenedores públicos, una práctica prohibida por la normativa vigente.
En el caso del Centro Veterinario Ánima, los inspectores detectaron residuos patógenos como guantes de látex, jeringas y envoltorios de suero, además de constatar que el establecimiento no estaba inscripto en el Registro de Grandes Generadores.
Por otro lado, en una carnicería de la zona se verificó la disposición irregular de restos cárnicos en la vía pública, lo que generaba malos olores y la presencia de insectos.
Desde el Instituto de Protección Ambiental y Animal recordaron que los comercios que producen grandes volúmenes de residuos deben contar con un servicio privado para su tratamiento.
Las autoridades adelantaron que los controles continuarán y solicitaron a los vecinos denunciar este tipo de situaciones para evitar riesgos sanitarios.

