El Gobierno de Córdoba puso en marcha un plan de emergencia para fortalecer el hospital de Marcos Juárez, en medio del incremento de consultas vinculado al conflicto con PAMI.

La medida, impulsada por el gobernador Martín Llaryora, busca garantizar la atención médica ante el crecimiento de pacientes —en su mayoría jubilados— que hoy recurren al sistema público.

El refuerzo incluye la incorporación de nueve camas de internación (seis de piso y tres de terapia intermedia) y la ampliación de la guardia central, donde se sumarán cinco camas con oxígeno y monitoreo, además de un shock room completamente equipado.

El objetivo es mejorar la capacidad de respuesta del hospital, especialmente de cara al invierno, cuando suele aumentar la demanda por enfermedades respiratorias.

Además, el plan contempla la adecuación del sistema de gases medicinales y la incorporación de personal: seis enfermeros y cinco médicos que reforzarán la atención diaria.

En paralelo, la Provincia destinará más de 150 millones de pesos para equipamiento, incluyendo camas, monitores e insumos, y sumará una ambulancia de alta complejidad.