En la segunda jornada de operativos por el “Último Primer Día” (UPD), el dispositivo conjunto municipal y provincial desarticuló siete fiestas clandestinas en las que había alrededor de 1.350 menores de edad.
El operativo incluyó patrullaje preventivo, intervención ante denuncias, controles en la vía pública y monitoreo permanente desde el Centro de Monitoreo Urbano, lo que permitió actuar de manera anticipada frente a eventos no autorizados.
Además, se clausuraron nueve kioscos por venta de alcohol fuera del horario permitido y se secuestraron bebidas alcohólicas y equipos de sonido por un valor estimado superior a seis millones de pesos.
Desde el municipio señalaron que los controles continuarán durante las próximas jornadas para prevenir situaciones de riesgo vinculadas a los festejos estudiantiles.

