La paciencia de los argentinos frente a la situación económica muestra señales de desgaste. Según un relevamiento de Consultora Delfos, el 55% de la población asegura que ya no tiene margen para seguir esperando una mejora en la economía familiar.

A ese grupo se suma un 5% que afirma que solo podría sostener la espera entre uno y tres meses más. De esta manera, seis de cada diez argentinos reconocen que enfrentan un límite temporal muy corto para recuperar expectativas de mejora.

En contraste, apenas el 24% de los consultados considera que podría esperar un año o más para percibir cambios positivos en su situación económica.

El informe advierte que, aunque todavía existe una expectativa de mejora futura, la tolerancia social frente al ajuste comienza a agotarse. En ese contexto, la evolución de los ingresos y del poder adquisitivo aparece como un factor clave para sostener el respaldo social y las perspectivas políticas del oficialismo.

Según el análisis de Delfos, la demanda de resultados concretos gana terreno y reduce cada vez más el margen de espera de una sociedad que sigue enfrentando dificultades para llegar a fin de mes.