El fin de semana dejó un intenso operativo de controles en la noche cordobesa. Según informó el Ente Municipal de Fiscalización y Control, siete fiestas clandestinas fueron intervenidas, de las cuales cuatro fueron clausuradas mientras estaban en funcionamiento y otras tres fueron desactivadas antes de comenzar.
En los procedimientos, realizados en distintos puntos de la ciudad, se detectó la presencia de más de 440 personas, entre ellas numerosos menores de edad, en eventos que no contaban con habilitación ni cumplían con las condiciones de seguridad exigidas.
Los controles también alcanzaron a comercios. Un local gastronómico de barrio Jardín fue clausurado por deficiencias en las medidas de seguridad e higiene, mientras que otro establecimiento fue infraccionado por realizar espectáculos públicos sin autorización municipal. Además, un bar y maxi kiosco fue intimado por funcionar sin habilitación.
En paralelo, durante el fin de semana también se fiscalizaron más de 250 eventos habilitados en distintos sectores de la ciudad.
