En el marco del 25° aniversario del Cineclub Municipal, la ciudad de Córdoba rindió homenaje a Daniel Salzano con la reinstalación de su escultura en el espacio que fundó en 2001.

La obra, que durante años estuvo en el histórico Bar Sorocabana, fue restaurada y reubicada en el bar del Cineclub, devolviéndolo simbólicamente a su lugar más querido: una butaca entre películas.

El traslado respondió tanto a la necesidad de preservar la escultura como a la intención de reforzar su vínculo con el Cineclub, un espacio clave en su vida y en la cultura cordobesa.

Salzano no solo fue su fundador y director, sino también un impulsor de la actividad cinéfila, organizando ciclos y formando generaciones vinculadas al cine y la cultura.

La iniciativa contó con el acompañamiento de su familia, que propuso el nuevo emplazamiento, y se enmarca en una serie de fechas significativas: los 25 años del Cineclub, los 10 años de la escultura y el próximo aniversario de su nacimiento.

El homenaje busca mantener vivo su legado en un espacio que hoy sigue reuniendo a cinéfilos, estudiantes y vecinos, con Salzano nuevamente presente en su lugar de siempre.