La recaudación total de la Provincia de Córdoba alcanzó en agosto los $949.253 millones, un 7% menos en términos reales que en el mismo mes del año pasado. Pero el dato que más preocupa al Gobierno provincial aparece al mirar los recursos propios: cayeron 18% interanual a valores constantes.
La baja fue parcialmente compensada por los recursos provenientes de Nación, que registraron un crecimiento real del 1% durante agosto. De todos modos, el acumulado de los primeros ocho meses del año muestra que los ingresos totales de la Provincia retrocedieron alrededor de 3% en términos reales.
Entre los impuestos provinciales, el mayor impacto estuvo en Ingresos Brutos, que representa el 75% de la recaudación propia y registró una caída real del 14%. Sellos, en tanto, retrocedió 18%. También bajaron los impuestos patrimoniales: el Inmobiliario cayó 17% y el Automotor, 12%.
El comportamiento de los tributos vinculados con la actividad económica también mostró un escenario negativo. El conjunto formado por IVA, Ganancias, Ingresos Brutos y Sellos registró una caída real del 5% interanual. El IVA descendió 4%, mientras que Ganancias tuvo una mejora del 10%.
Los números ayudan a explicar el escenario de restricción fiscal que enfrenta la gestión de Martín Llaryora. Según fuentes del Ejecutivo citadas en el informe, en la revisión de las paritarias estatales no habría margen para otorgar fondos adicionales más allá de verificar el cumplimiento de la cláusula gatillo acordada con los gremios.
A esto se suma el impacto que podría tener una eventual reducción de la alícuota máxima destinada a la Caja de Jubilaciones, luego del fallo del Tribunal Superior de Justicia mencionado en el informe. En un contexto de menores ingresos, cualquier medida que implique resignar recursos agrega presión sobre las cuentas provinciales.
El acumulado también marca un deterioro: los recursos administrados por la Provincia bajaron 7% real en los primeros ocho meses del año, mientras que los de origen nacional retrocedieron 1%.
Con este panorama, el Gobierno deberá sostener el equilibrio entre una recaudación que pierde fuerza y gastos difíciles de reducir, especialmente los vinculados con salarios. Al mismo tiempo, el escenario político comienza a sumar presión sobre las cuentas públicas, ante la necesidad de sostener anuncios y obras de cara al próximo proceso electoral.
El informe plantea además como eventual respaldo los fondos obtenidos por Córdoba mediante la colocación de bonos en el exterior. Se trata de unos US$1.500 millones, parte de los cuales ya fueron destinados a obra pública y otra porción permanece invertida en activos financieros.
