Un grupo de más de 150 intendentes de Córdoba manifestó su preocupación por el funcionamiento del PAMI y presentó un documento en el que advierten sobre el impacto que la situación genera en el interior provincial.

Según expresaron, los municipios vienen afrontando con recursos propios la atención de jubilados ante las dificultades que presenta la obra social, lo que genera una fuerte presión sobre los sistemas de salud locales.

Entre los principales reclamos, señalaron demoras en los pagos a prestadores, problemas en la provisión de medicamentos y fallas en servicios clave como los traslados en ambulancia.

Además, advirtieron que estas deficiencias derivan en un aumento de la demanda en hospitales municipales y en mayores costos para las administraciones locales.

El planteo fue acompañado por intendentes de distintos espacios políticos, quienes coincidieron en la necesidad de abrir una instancia de diálogo para encontrar soluciones y garantizar la atención de los adultos mayores.