El dique La Quebrada alcanzó en las últimas horas la cota de vertedero debido a las abundantes precipitaciones registradas en la región de Sierras Chicas, lo que obligó a realizar maniobras preventivas para regular el nivel del embalse. En ese marco, la Administración Provincial de Recursos Hídricos (APRHI) dispuso la apertura de una válvula con caudal mínimo, con el objetivo de equilibrar los caudales entrantes y salientes.

Se trata de un hecho relevante, ya que es la primera vez en alrededor de ocho años que se utiliza esta válvula específica, tras un prolongado período de déficit hídrico que afectó a la cuenca y mantuvo al dique por debajo de sus niveles óptimos.

El presidente de la APRHI, Guillermo Vilchez, supervisó las tareas y explicó que la medida busca un manejo controlado del sistema. “La apertura de esta válvula, junto con el vertedero y el consumo de la planta potabilizadora, permite bajar el nivel del embalse y generar un equilibrio entre el agua que ingresa por los ríos y la que se eroga”, señaló.

Vilchez indicó además que la decisión responde tanto a la actual cota alcanzada como a la previsión de nuevas lluvias. “La idea es contener el mayor volumen posible y terminar la temporada con un nivel adecuado que garantice la potabilización y el abastecimiento durante todo el año”, remarcó.

Desde el organismo provincial destacaron la importancia estratégica de este tipo de infraestructuras en una provincia de características semiáridas como Córdoba. En ese sentido, subrayaron la necesidad de un monitoreo permanente de las cuencas, los ríos y la calidad del agua, así como del mantenimiento constante de presas y sistemas de almacenamiento.

Las lluvias recientes también permitieron que otros diques de la provincia registren niveles elevados, lo que representa un alivio tras años de escasez hídrica. El manejo planificado de las válvulas, explicaron, garantiza una evacuación segura del excedente y protege tanto la infraestructura como las zonas ubicadas aguas abajo.

El fenómeno despertó el interés de vecinos y turistas que se acercaron al lugar. Daniel, ciclista de Jesús María, celebró el actual estado del embalse y recordó que “venimos de casi diez años de sequía”, destacando el valor paisajístico y recreativo del dique. En la misma línea, Alejandro, vecino de Salsipuedes, expresó su alegría al ver el embalse lleno y reflexionó sobre la importancia de cuidar el recurso: “El agua no es infinita, es un bien que hay que proteger”.