Tres fiestas clandestinas fueron desactivadas durante el fin de semana en distintos puntos de la ciudad de Córdoba, donde se detectó la presencia de alrededor de 1.470 personas, en su mayoría menores de edad, y consumo de alcohol.

El caso más numeroso se registró en un local de calle Tomás de Baeza, donde fueron hallados cerca de 900 jóvenes en un espacio sin habilitación ni medidas mínimas de seguridad. Situaciones similares se detectaron en Donato Álvarez al 9500 y en Ampliación Ferreyra.

Además de las intervenciones en eventos ilegales, los inspectores realizaron clausuras preventivas en comercios por irregularidades vinculadas a seguridad e incumplimientos de habilitación, mientras que también se efectuaron más de 150 controles en boliches, bares, teatros y clubes que contaban con autorización para funcionar.

Según datos oficiales, en lo que va del año ya se realizaron más de 330 procedimientos vinculados a controles nocturnos, entre clausuras y desarticulaciones preventivas.