A tres décadas del atentado a la Fábrica Militar de Río Tercero, la ciudad volvió a reunirse para recordar a las víctimas y renovar el pedido de memoria y justicia.

El acto se realizó en el Paseo del Milagro y fue encabezado por el gobernador Martín Llaryora y el intendente Marcos Ferrer, junto a autoridades provinciales y vecinos. Durante la ceremonia se celebró también una misa conmemorativa.

Llaryora destacó la fortaleza del pueblo riotercerense y su capacidad para sobreponerse al dolor:

“Río Tercero nunca bajó los brazos. Se abrazaron todos juntos a una sola causa: justicia, verdad y memoria.”

El gobernador recordó además la Ley 11.003, que establece cada 3 de noviembre como Día de Conmemoración y Homenaje a las Víctimas del Atentado, y promueve que el hecho sea abordado en las escuelas de la provincia.

Por su parte, Ferrer valoró la presencia del mandatario provincial —“la primera vez que un gobernador asiste al acto”, destacó— y remarcó la importancia de mantener viva la memoria en toda la comunidad educativa.

Treinta años después, Río Tercero sigue siendo símbolo de resiliencia y unidad frente a una de las tragedias más dolorosas de la historia cordobesa.